martes, 8 de julio de 2008
miércoles, 2 de julio de 2008
Swan Lake
lunes, 30 de junio de 2008
Cuando me muera quiero ser Diamante!
En la pequeña ciudad oriental de Coire, la sociedad Algordanza recibe cada mes entre 40 y 50 urnas funerarias procedentes de todo el mundo. Su contenido será pacientemente transformado en piedra preciosa.
"Hay todo tipo de personas, desde el conductor de camiones al profesor de filosofía", explica Rinaldo Willy, uno de los cofundadores de la empresa, en un laboratorio donde una quincena de máquinas funcionan sin interrupción.
Una empleada, con los ojos protegidos por unas gafas anchas de plástico, trabaja detrás de una línea amarilla y negra que el visitante no tiene derecho a franquear, por respeto a los muertos.
"500 gramos de cenizas bastan para hacer un diamante, mientras que el cuerpo humano deja una media de 2,5 a 3 kilos", afirma el joven Willy, de 28 años.
Los restos humanos se someten por etapas a varias metamorfosis. Primero, pasan a ser carbono, después grafito. Expuestos a temperaturas de 1.700 grados, se convierten finalmente en diamantes artificiales en un plazo de cuatro a seis semanas. En la naturaleza, el mismo proceso lleva milenios.
"Cada diamante es único. El color varía desde el azul oscuro hasta casi el blanco", señala Willy. "Es un reflejo de la personalidad", considera.
Una vez obtenido, el diamante en bruto es pulido y tallado según la forma deseada por los familiares del difunto, que con frecuencia escogen un corazón para llevar como colgante o magnificar una alianza.
El precio de esta alma translúcida oscila entre 2.800 y 10.600 euros, según el peso de la piedra (de 0,25 a un quilate). Un monto que no incluye el montaje, pero que Algordanza juzga razonable.
"Un entierro cuesta muy caro: son 12.000 euros en Alemania", defiende su cofundador, que guarda celosamente en secreto el volumen de negocios de su e
mpresa.
La industria del 'diamante humano' está en plena expansión, con empresas instaladas en España, Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
Fundada en 2004, la sociedad suiza ha abierto oficinas en una veintena de países y emplea a un centenar de trabajadores en el mundo.
La mayoría de las urnas proceden de familias que quieren guardar un precioso recuerdo de un allegado. Pero también hay quien decide antes de morir ser incinerado y 'diamantizado', un servicio que ahora ofrecen también algunas compañías de seguros de vida.
La movilidad de la vida moderna es propicia al sector, estima Willy, que destaca la dificultad de desplazarse con una urna a cuestas -añadida al hecho de que algunos países prohíben guardar las cenizas de un difunto en su domicilio- y la faena que supone conservar una tumba.
jueves, 26 de junio de 2008
TINTA NAKUY 2008
La relación entre la historieta y el rock quedará expuesta en el próximo encuentro Tinta Nakuy, el octavo, que unirá de diferentes maneras estas dos expresiones artísticas, que tienen más en común de lo que parece. El Tinta, este año, formará parte del Julio Cultural Universitario y, por tercera vez, se realizará en el Virla, entre el 21 y el 27 de julio.
Además de muestras, talleres, recitales, charlas y exposiciones, se realizará el Concurso Tinta Rock 2008 (ilustraciones, aerografías, historietas y caricaturas sobre el rock local, nacional e internacional). Este certamen será abierto, y tendrá varios premios, entre ellos la publicación de las obras ganadoras de cada rubro en el suplemento 4am, cursos gratuitos y una muestra propia para los elegidos. El concurso ya está abierto y por mayores informes los interesados deben dirigirse al Virla.
Entre las muestras permanentes estará el adelanto del libro “Gieco ilustrado” (imagen), del dibujante Oso Rosello, basado en letras de canciones de León Gieco.También el reconocido Max Aguirre traerá a Tucumán algunos de sus trabajos relacionados con el rock.Uno de los fuertes de la muestra será “1808. Goya, los desastres de la guerra”. Varios historietistas tucumanos se basaron en la obra del famoso pintor “Los fusilamientos del 3 de mayo”, y la reprodujo libremente. Este segmento está auspiciado por la Fundación del Bicentenario. Otra exhibición se titulará “Adictos”, y a través de viñetas reproduce historias cotidianas, como parte de una campaña contra el abuso de drogas.Como siempre, el Tinta tendrá su pata solidaria, en la que los dibujantes pondrán su arte y el público unos pesos para llevarse una obra original. La “Campaña Solidaria Dibujos del Interior”, auspiciada por la Fundación León, destinará la recaudación a ayudar a los sectores más desprotegidos de la población.
El Tinta es una experiencia única en el país, realizada a pulmón desde hace ocho años por dibujantes e historietistas decididos a difundir sus producciones y a generar los espacios apropiados para ello.
"El año pasado la muestra fue vista por alrededor de 9.000 personas (en 2006 fueron 6.000), y en esta edición esperan superar la marca otra vez." cuenta César Carrizo, coordinadordel evento. Antes del cierre del encuentro habrá una mesa panel sobre rock e historietas, un recital de bandas locales y, para terminar, un concurso de disfraces.